Nacido para no perder

Sabes que has nacido para no perder. Lo supiste cuando tu padre te puso en las manos el poder secreto que mueve el mundo. Ese poder con el que has estado jugando todo este tiempo; no demasiado pacientemente pero sí con una intención clara: no perder. Has escrito en las crónicas inexistentes la verdadera historia de los hombres, esos que se venden vez tras vez tras una única obsesión, vivir rodeado de placeres y vivir en su siempre.
Te has reído de sus debilidades, de la poca confianza en sí mismos, de los miedos que alojaste en sus conciencias, de la facilidad que tienen para engañarse, del sabor de sus fracasos y de su escasa fe.
Así has vivido tú todo este tiempo, con la certeza de saber que el poder que mueve el mundo es un secreto único y tuyo.
Sabes que has nacido para no perder; pero nunca has sabido que también naciste para no ganar.

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