Luz del alba

Se abre paso la luz, la noche de mi se aparta,

siento el frío en mis pies en los albores del alba.

El sol quiere brillar, la oscuridad al final se apaga

mi piel se queda desnuda cuando la luna marcha.

 

Me quedo quieta pensando, inerte tumbada en la cama

recuerdo el último sueño antes de quitarme la sábana.

No más lamentos ni lloros, no más mentiras ni lágrimas

se acabaron las noches vacías y sentir que no soy nada.

 

Recorre el rubor mis brazos, mi cuerpo, mi espalda

me convierto en un todo de fuego, la luz del sol, la ventana…

Mi habitación se ilumina cuando abandono la noche larga.

Me entrego a un nuevo día, despertando a la luz del alba.

 

La melodía me hace vibrar, me da fuerzas, me abrasa

olvido qué fue del ayer y ya sólo pienso mañana

pues cien días fueron hielo y el ahora es una manta

que cubre las horas del día cuando las horas pasan.

 

Consigo ser poeta, de las letras presa, de las palabras

de esas pequeñas cosas que suceden y se guardan,

para darle luz a mi vida y para darle vida a mi alma

porque el reloj no se detiene y su tiempo no se para.

 

Ya no soy  marioneta, bailo sola esta dulce danza,

retomo el vuelo en mi vida como una paloma blanca

pues las noches terminaron, y al fin en mis entrañas

dejo de ser yo sola, bailo despierta con la luz del alba.

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